Nunca quise ser como tú: Cambiando los sueños por trabajo fijo

Todos conocemos a César Strawberry, cantante y letrista del mítico grupo de rap-metal Def Con Dos y también tristemente de actualidad por haber sido llevado ante los tribunales acusado de enaltecer el terrorismo en unos tweets,  pantomima de la que ha sido recientemente absuelto de todas las acusaciones.

Curiosamente a parte de petarlo musicalmente (Def Con Dos ya ha publicado más de una decena de discos) también le da caña a la prosa. Esta novela publicada en 2010 es la segunda del artista.  Dejadme que os diga que no es necesario colocar en la portada como reclamo su pertenencia a la banda porque su obra escrita se defiende por sí sola. No sé si tanto como esa solapa que lo pone entre Bukowsky, Breat Easton Ellis y Houellebecq, de los que más bien nos sitúan como referencia a su forma de afrontar y describir la realidad.

Nunca quise ser como tú nos pone en la piel de Fernando, 35 años, director de una firma de diseño y marketing que va como la seda, casado con una chica de buena familia y con piso en el centro. Un cínico burgués al que hoy etiquetaríamos como cuñado y probablemente votante de ciudadanos. Farlopero pero solo por trabajo, de los que controlan, un tío que se le ve que maneja. Un tío que yo a primera vista no relacionaría con César Strawberry o la idea que puedo tener de él sin conocerle (a pesar de que sea un tipo realmente majo por redes). Pero Fernando no fue siempre así, de hecho comenzó currando en el metro, más tarde se metió a okupa y fue miembro de una exitosa banda de hardcore punk combativo a la que entró casi sin querer. Era un tío con sueños que quería vivir de dibujante de cómic y acabó haciendo panfletos e imagen corporativa a cadenas de todo a cien.

Una foto publicada por Javi Jiménez (@srjavij) el

Este libro a mi me habla de esa elección que tenemos todos en la vida la de decantarnos por el arriesgado camino de perseguir nuestros sueños, sin garantía ninguna de éxito y probablemente pasándolas canutas por el camino; o resignarnos a un empleo gris pero estable, donde ser ligeramente infelices y vivir arrepintiéndonos de no haber tomado la otra vía durante toda la vida, eso sí a cambio de un buen salario que gastar en coches y relojes caros o en vacaciones con tu esposa, casados por presión social más que por otra cosa.

También es la historia de cómo la rebeldía juvenil se la lleva el viento en cuando uno se empieza a acomodar. También la de cómo la edad vuelve a uno cínico. La historia cuenta con un estupendo sentido del humor, que a mi me parece más cercano al estilo de David Foster Wallace. Humor de pequeñas observaciones, muchas veces completamente sarcásticas, aunque Fernando vaya claramente en serio, pero que contadas con el desparpajo de Strawberry caen en gracia. Quizás no es un libro para encumbrar académicamente (tampoco es necesario) sin embargo Strawberry consigue una forma de escribir con estilo propio, sin demasiados adornos pero que fluye ágilmente  y ciertamente es efectiva.

Totalmente recomendado como lectura ligera,este es uno de estos libros que devoras en un par de sentadas, te lo pasas bien y te estimula a partes iguales. ¡César no dejes de escribir!

2 comentarios en Nunca quise ser como tú: Cambiando los sueños por trabajo fijo

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