La Rebelión de las Máquinas no esperaba que fuera esto: Tu nuevo seguidor es un bot.

  • Vivimos en la era de la comunicación ¡La mejor de todas! Comunicación instantánea: Click. Un selfie para facebook. Click: un selfie para instagram. Click: un me gusta a la vecina del cuarto. Vivimos en el paraíso digital, ¿o no?

¡No! Día tras día nos tenemos que enfrentar nada menos que a hordas de robots. Sí has leído bien, a máquinas. Quizás estés pensando en  una Skynet de poca monta o un terminator, o siendo má realista,  uno de esos gigantescos barzos robots industriales. Te equivocas, la amenaza es mucho más sutil.
Como replicantes se camuflan entre nosotros, adoptan nuestros nombres, aunque a veces se les vaya la mano con los apellidos numéricos. Son esos que nos dejan me gustas en twits, fotos de instagram y ¡hasta en Soundcloud! Son aquellos que nos roban la sonrisa cuando nos aparece ese loado numerito en la notificación que parece que nos va a dar el chupito de ego que necesitamos para afrontar el día. Pero, ¡oh! ¡desgracia! Solamente es una torpe cuenta robotizada.IMG_7113[1]

 

No hay que ser demasiado perspicaz para detectarlos. Ni si quiera hace falta someterlos a un sencillo test de Turing. En su biografía siempre tienen contenido que guarda cierta relación con lo que has escrito o simplemente publicidad. Quizás alguno te  haga dudar pero mira ese nombre dos veces Christy23432557, ¿quién demonios puede llamarse Christy?

Algunas veces tratan de usar las más bajas artimañanas para engañar, colocan (en el caso del tarjet masculino) atractivas féminas que te siguen en instagram y tú, hombre ya prevenido por la estafa, las detectas al vuelo porque, seamos sinceros, pocas supermodelos se interesan por tus desganados selfies, tus intentos a los fogones y esas fotos de puestas de sol con frases inspiradoras; por muchos hashtags que hayas colocado. Dios sabe porque siempre en cuentas cerradas,  prometen el oro y el moro cuando cliques en el enlace. Siempre están buscando a hombres como tú para mandarles fotos o ponerles un chalet en una isla tropical.

Investigaciónbots2

No hay red social que se libre de ellas. Vale que somos una especie débil física y mentalmente pero, ¿quién traga con estas artimañas que se ven a la legua, más repetidas que los capítulos de Aquí No Hay quién viva? Al parecer mucha más gente de la que nos pensamos. Si no, a santo de qué, “chicas” quieren, esto, ¿tener experiencias conmigo? contactando a través de Soundcloud (todo muy normal). Incluso llegan a los sitios más recónditos como las apps de ligoteo que nadie usa como Tinder, donde aprovechan ese deslizamiento a la derecha para que lo flipes con tu nuevo match de una supermodelo rusa que acaba de llegar a la ciudad, habla poco inglés pero quiere quedar contigo y que, ¡ojo! te manda un saludo. Si eres lo suficientemente ingenuo para responder porque no te has fijado que las fotos proceden de tres personas solo ligeramente parecidas, recibirás entonces el mazazo: Un mensaje recibido al instante que te avisa de que las fotos que tiene en el perfil son las lights, que quiere tu móvil y tu tarjeta de crédito para mandarte más y que por qué no se las das pinchando en el enlace que te ofrece.

Investigaciónbots
“Hay muchas cuentas falsas en Twitter” Aún encima, recochineo robot.

¡Las redes sociales para los seres humanos! Ya está bien de que estén colmadas de bots, al menos hasta que tomen conciencia de sí mismos. Lo sé, es un duro mazazo para toda un industria de telestafas pero los crédulos estamos mejor con los cuatro duros que nos quedan debajo del colchón. Y todos estamos mucho mejor sin que nuestra experiencia digital se vea disminuida por este constante ruido de fondo y el constante aluvión de mensajes y nuevos seguidores que juega con nuestros sentimientos. Ya está bien.

Angelyne
Hasta que se detenga la plaga, siempre cabe que este sea tu próximo contacto virtual.

Be the first to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo no será publicada.


*